El 16 de julio hicimos Howdy Premiere Night en Buenos Aires, una noche pensada para nuestra comunidad de developers con una función privada de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, en la pantalla IMAX más grande de Argentina. Entre el cóctel, la película y las charlas de por medio, terminó siendo uno de esos eventos que muestran bien qué significa comunidad para Howdy.
Un cóctel antes de la función
Los invitados llegaron al cine para una recepción privada, con entradas diseñadas especialmente para la ocasión. Con algo para tomar en la mano, developers que quizás solo se cruzaban online tuvieron la oportunidad de charlar en persona, contar historias y conocer cara a cara a parte del equipo de Howdy y a algunos recruiters.
Antes de entrar a la sala, compartimos una intro corta sobre el programa de mentoría de Howdy, pensada como una invitación a pensar el próximo paso de su carrera.
La recepción fue en el mismo lobby del cine IMAX, a pocos pasos de la sala donde la película se proyectaría unas horas después. Sin escenario ni agenda formal, solo gente hablando de tecnología con algo para tomar antes de que se apagaran las luces.
La Odisea, como estaba pensada para verse
El plato fuerte fue la función de La Odisea en la pantalla IMAX más grande de Argentina. Vale la pena detenerse en por qué eso importa más allá de lo anecdótico: es la primera película comercial filmada por completo con cámaras IMAX, así que verla en esa pantalla fue lo más cerca posible de experimentarla como la pensó el director.
Todos entraron con pochoclo, combo de cine y un ejemplar del libro que inspiró la película. Detalles chicos, pero de los que los invitados siguieron hablando después, junto con un set de trading cards coleccionables que hicieron que todo se sintiera más un recuerdo que un regalo de evento.

Lo que quedó dando vueltas después de los créditos
Los comentarios que llegaron después dijeron más sobre la noche que cualquier resumen. La gente destacó el cuidado en los detalles, la calidez del equipo que se acercaba a charlar, y la posibilidad de conocer a pares y a recruiters en un contexto que no tenía nada que ver con una entrevista formal. Más de un invitado mencionó que era su primer evento de Howdy y que esperaba que no fuera el último.
No fue la primera vez que juntamos a la comunidad frente a una pantalla, y por cómo salió la noche, tampoco va a ser la última.
41 developers pasaron una noche con nosotros que tuvo poco que ver con currículums y mucho que ver con disfrutar de ser parte de esta comunidad. De esas que dan ganas de repetir.




